SIA es una consultora especializada en mejorar los resultados de los establecimientos agropecuarios a través de la combinación de innovación y gestión que logra un aumento significativo en la eficiencia de los sistemas productivos. Su metodología se apalanca en un acompañamiento de largo plazo para lograr transformaciones productivas sostenibles, aportando conocimiento técnico y prácticas robustas de gestión que permiten tomar mejores decisiones.
Fundada por Julio Armand Ugón, Facundo Arbiza y Facundo Rodríguez de Almeida en 2020 ha logrado un rápido crecimiento en número de clientes, en facturación y en alcance geográfico.

Durante 2024, sin embargo, SIA comenzó a mostrar señales de alerta. El ritmo de crecimiento se desaceleraba. Emergieron desafíos internos por superposición y falta de claridad en las responsabilidades entre los socios, así como una creciente incertidumbre en el rumbo estratégico de la empresa que no permitía definir hacia dónde dirigir los próximos pasos.
En las entrevistas previas a iniciar el proyecto emergieron aspectos de gestión, explícita e implícitamente: la falta de una estrategia clara no solo afectaba el crecimiento comercial sino también generaba tensiones internas, desgaste en la toma de decisiones y pérdida de energía.
Los socios sabían que necesitaban replantear su estrategia. Ideas no faltaban. Pero no lograban priorizarlas y alinearse detrás de un camino compartido. Fue allí cuando decidieron trabajar junto a XTERNUM.
“Nos dimos cuenta de que algo teníamos que hacer, pero no sabíamos por dónde empezar. Hablábamos, hablábamos y hablábamos… pero todo muy en el aire. No teníamos una estrategia de crecimiento, ni un plan de negocio claro que compartiéramos los tres socios.” Facundo Rodríguez de Almeida
Desde el inicio el objetivo fue claro: acordar una estrategia de crecimiento y una forma de trabajo que permitiera su implementación aprovechando las capacidades de cada socio.
El proceso implicó una serie estructurada y efectiva de talleres con los socios que permitió definir con claridad las piezas fundamentales de la estrategia de SIA en los tres horizontes temporales:
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A lo largo del proceso se evaluaron distintas oportunidades de crecimiento, con distintos niveles y dimensiones de diversificación. El análisis completo - y ágil - permitió una discusión estructurada y profunda entre los socios, arribando a decisiones compartidas y apalancadas en las ventajas competitivas identificadas.
Asimismo, el proceso impulsó la discusión y definición de roles y responsabilidades para los procesos centrales de la empresa. Estas definiciones aportaron no solo claridad sino también tranquilidad y mayor aprovechamiento de las capacidades individuales y del tiempo (recurso escaso) de reunión entre socios.
“Fue muy valioso poder dedicarle energía los tres juntos, con otros ojos, y eso generó una inmersión que terminó movilizando un montón de cosas.” Facundo Arbiza
Uno de los descubrimientos más reveladores fue la necesidad de reestructurar la empresa para una nueva etapa.
El proceso de rediseño de la estrategia implicó la redefinición de los objetivos estratégicos y la necesaria mejora en el aprovechamiento de las capacidades de los socios, lo cual se abordó con una redefinición de sus roles y responsabilidades. Esto permitió no sólo ordenar el presente, sino diseñar una forma de trabajo más sostenible y preparada para escalar.
Complementariamente, se integraron nuevas herramientas de gestión. Esta profesionalización del día a día, se basó en la organización de las reuniones, el uso de tableros de control para monitorear avances y un enfoque más medible en la implementación de acciones.
Sobre estas decisiones, además, se encontró la necesidad de replantear la forma de organizar el trabajo con el equipo de consultores. El crecimiento y la diversificación geográfica esperadas plantearon un desafío adicional que impulsó la consideración de nuevas formas de organización y contratación del equipo de técnicos.
Entre los resultados más significativos del proyecto se destacan:
“Fue un clic en la mente. Si no hacíamos algo diferente, íbamos a seguir apretados. Este proceso fue clave para refrescar la empresa, armonizar el trabajo entre nosotros y darnos una visión concreta para crecer. Nos sentimos mucho más armados. Vemos la luz ahora que antes no la veíamos y ya sabemos por dónde está el camino.” Facundo Rodríguez de Almeida
